Bside (“AFFECTED” Ep) 2. Affected (Hiddeminside Remix)

 

Este Ep tiene algo especial ya que se han alineado todos los astros para que sea así, con una re mezcla del maestro Hiddeminside se llega al medio centenar de referencias en el sello CB Recordings. Tiene un carácter indefinible y difícil de etiquetar.
El Beat es rudo (del techno), cadencia y voces house a 125 Bpm, sintes progresivos y fx del deep y para poner la guinda al pastel guitarras y pianos muy orgánicos con influencia trance que dan una sensación melancólica y emotiva.

This EP has something special and that all the stars have aligned to make it so, with a remix master Hiddeminside is reached fifty references in the CB Recordings label. It has an indefinable character and difficult to label.
The Beat is rude (techno), cadence and house a 125 Bpm voices, synths and fx progressivos deep and to put the icing on the cake guitars and pianos very organic influential trance that give a melancholic and emotional feeling.

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Best Selling 2.014 CB Recordings

No es fácil ejercer de Aladino para conceder el deseo de poder descubrir estos tesoros ocultos que muchas veces permanecen injustamente enterrados.
Esta recopilación es la prueba más flagrantes de esa inopia en la que, con más frecuencia de la deseada, nuestra industria especializada incurre por no ver más allá de lo de siempre. Clama el cielo que estos trece cortes no estén en los charts de los mas vendidos (cada uno en su estilo).
Porque en su interior late el pulso Underground del mejor House hecho en España, fraguado durante todo el año 2.014 y publicado en el sello CB Recordings.

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Dj Howard @ Island House

Una oportunidad única para disfrutar en el mejor club del corredor del Henares de una selección diferente y exclusiva cargada de eclecticismo en la que podrás escuchar estilos tan variados como: Acid Jazz, Afro Funk, Soul, Reggae, Hip Hop, Latin, Global Beat, Electric Boogaloo, Afro Beat, Electro Swing, Balkan, Dancehall, Ethnic, Disco etc…

Con la actuación sorpresa del cantante de Mariskada Sound (Reggae en Español del que mola mogollón)

Carretera de Alcalá a Daganzo (M-100) km 2,1 Junto al restaurante ASADOR DE ÁNGELA 28805 Alcalá de Henares. De 20:00 a 03:00 H.

(Parking privado, Terraza espectacular, precios asequibles)

Entrada gratuita

Flyer Dj Howard en Island House

DJ HOWARD

Artífice de sesiones y Remix de lo más eclécticos deliciosas compilaciones de diversos estilos.

Música Underground, arriesgada, para oídos sin prejuicios. veinte años detrás de los platos avalan su profesionalidad. Una larga carrera forjada por su constante defensa de la calidad y originalidad musical.

Con cada uno de sus sets nos depara una sorpresa… ya que sus influencias engloban toda la música negra en general van desde la Disco Soul-music al Reggae, aunque su fuerte son el Afro-funk y los ritmos étnicos.

A trabajado como DJ radiofónico en: MQM Dance y Radio actividad con el programa el glamour de la noche, a teloneado a grupos como: 3 mil hombres, Circulo de willis, Bacon, Motel Bates, Pedro Iturralde Quarter etc. Pinchando en numerosos festivales como: Sancho panza, Lanzahita, LechuRock, Ubujazz, Etnosur, Torremusic…

Ha trabajado para salas emblemáticas como: Karma, Barbú, Cafe La Palma, Moon, Clandestino, Ya´sta, Island House, Florida Park, Carmen 13, Taboó, Sensorama, El Observatorio, Detroit Cafe, Maui, Ritmo y Compás, Mondino, Specka, Stereoclub etc. Compartiendo cabina con djs como: karim Shaker, Simon, Alvaro Vela, Ion Din Anima…

 

El famoso mató a la estrella de la cabina

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“Llego con mi ordenador, lo conecto y le voy dando a la tecla de intro. Todos hacemos lo mismo”. Así resume sus sesiones Deadmau5 en un artículo publicado en su propia web y titulado Todos le damos al botón de play. El canadiense es uno de los grandes nombres de la electrónica actual. Forbes calcula que este dj vale unos 15 millones de euros y esta temporada ha entrado en la alineación de Hakkasan, el megaclub de Las Vegas, que le paga unos 300.000 euros por sesión. Cuando Paris Hilton hizo su debut tras los platos en 2012 en un evento en São Paulo, el resultado fue un esperpento. Se equivocó de canción varias veces, se le descontroló el volumen, parecía estar más pendiente de buscar un espejo en el que comprobar lo bien que le sentaba su atuendo y cada vez que le echaba un vistazo a la mesa de mezclas parecía que había avistado un ovni. Entonces, Deadmau5 declaró: “Seamos sinceros, los mayas vieron venir este apocalipsis”.

Paris Hilton puede atraer a gente más diversa”, defiende su mánager
Este mes de agosto, Paris vuelve a Amnesia, en Ibiza, donde todos los miércoles pinchará y será anfitriona de una fiesta llamada Foam & Diamonds. “Paris no es una dj, es una celebridad”, aclara Harold Gallo, su mánager. “Pero la fiesta el año pasado fue un éxito. Nadie creía en nosotros y en la isla hubo muchas críticas cuando se supo que ella iba a estar en Amnesia. Soy consciente de que mucha gente se acercó para ver si se equivocaba. Pero aquí estamos otro año más. Paris ya no es una turista en Ibiza, es parte activa de lo que pasa en la isla”.

Ha transcurrido más de una década desde que los famosos empezaron a ponerse tras los platos en busca de diversión, atención, reconocimiento, dinero, o lo que fuera. Con el tiempo, cada vez han sido más los que han encontrado en el oficio de dj una salida tan vanidosa como lucrativa. Lo que ha sucedido durante este tiempo es que los dj’s también se han convertido en celebridades. Y como termina sucediendo en casi todo, el nivel se ha igualado por abajo. Es complicado hoy saber quién le echa más morro al asunto: el famoso convertido en dj o el dj que ya aparece con regularidad en la prensa del corazón. Por cada broma al respecto del hijo de Tom Cruise, Connor, pinchando en la inauguración de una fiesta utilizando una lista en Spotify que contiene temas de Coldplay o Beyoncé, existe un vídeo de David Guetta, el millonario dj y productor, haciendo de cheerleader tras la cabina, brazos en alto, mientras el espíritu santo dispara samplers y efectos. “David se ha hecho en el mundo de la música. En cambio, Paris viene de otro lugar y puede atraer a gente más diversa. Son historias diferentes, pero no deberían ser excluyentes. En Ibiza creo que hay que dejar de lado la competición y centrarse en el buen rollo”, justifica el mánager de Hilton.

El actor Elijah Wood en una fiesta de Lacoste. / GETTY
Elijah Wood pincha bajo el nombre de DJ Wooden Wisdom, y aunque se le conceden ciertas credenciales en el underground —es propietario de Simian Records, un sello de música indie—, se le critica por poner caras de actor mientras mezcla canciones. Sasha Grey tiene una banda de rock gótico (aTelecine) y también es dj. Hizo porno y le gusta hablar de Godard en sus entrevistas. Ambos comparten reparto en la última de Nacho Vigalondo (Open windows), demostrando que hoy día es casi imposible hacer una película, una serie o un reality sin que alguno de tus protagonistas sea también pinchadiscos.

El actor que interpreta a Hodor en Juego de tronos pincha. Snookie, de Jersey shore, pincha. La otra facción que cada día pisa más fuerte en el universo del dj celebridad es la de los hijos de o hermanos de quien sea. Solange Knowles, hermana de Beyoncé se reivindica utilizando vinilos. Asia Argento mantiene en vilo a todos los que la contratan, gracias a una bien cimentada reputación de personaje imprevisible y elusivo. Alexandra Richards, hija de Keith Richards, ha hecho sus pinitos, triunfando más en Instagram que en la pista. Daisy Lowe, modelo y descendiente del vocalista de Bush, la banda posgrunge, fue de las primeras en ser captadas por las marcas para poner discos en sus fiestas posdesfile. Ella juega también en la liga de las it-girls convertidas en pincha, como Alexa Chung. El modelo Jesús Luz aprovechó su periodo como pareja de Madonna para ponerse tras los platos. Pierre Sarkozy se ha hecho habitual de las cabinas de la noche madrileña.

Pierre Sarkozy en la sala madrileña Gabana 1800. / JOE SCARNICI (GETTY)
“Para mí, es un divertimento. No tengo platos en casa, ni me lo tomo excesivamente en serio”, dice David Delfín. El diseñador arrancó su carrera como dj en una fiesta en Barcelona organizada por la ilustradora y agitadora nocturna Silvia Prada. Pone discos junto a su amiga Bimba Bosé o con Mario Vaquerizo y Alaska. Mientras, prepara su próxima colección. “Yo ya casi no salgo, pero cuando me llaman para pinchar es una excusa para hacerlo. No poseo una técnica depurada, pero estudié piano y solfeo, por lo que oído tengo. No me preparo las sesiones más allá de la primera canción; luego, ya veremos. Con Bimba, cada uno pincha un tema, y eso es un reto divertido”.

Aparte de facturar un extra y hacerse presente, ejercer de dj, para alguien que viene de otro ámbito, realmente, ¿es más útil que aparecer en, pongamos, Sálvame? “Mira, todo son procesos creativos”, recalca Delfín. “Pinchar también lo es. No te diré que eso afecta a mis colecciones, pero hacerlo te mantiene vivo, alerta, despierto. No tengo ninguna intención de hacerme profesional de esto, pero me divierte y cada vez lo hago mejor”. En 1998, el discurso de Delfín hubiera sonado a excusa o boutade. Hoy, tiene todo el sentido del mundo. Al final va a resultar que los turistas se lo toman mucho más en serio que los profesionales. En este mundo y entre esta gente, solo se trata de darle al play. Macaulay Culkin lo tiene claro: por eso sus fiestas en Nueva York se llaman ‘El iPod de Maculay‘. Lo conecta. Y la gente baila. O le mira.

Fuente: El País – por: Xavi Sancho

Clubcast: DJs en streaming para clubs

Tommy Trash Live Clubcast

Tommy Trash pinchando en streaming para un evento Clubcast en Motebello.

Mixify es una empresa neoyorquina que se ha hecho popular ofreciendo streamings en directo de actuaciones de importantes DJs, especialmente DJs pertenecientes al movimiento mainstream conocido como EDM. Desde 2012, la empresa ha realizado streamings de audio, de vídeo y “visual streamings” (una retransmisión de audio con efectos visuales sincronizados), combinados con chats en los que los fans interactúan con los DJs. La popularidad de la empresa no ha parado de crecer gracias a la explosión del sonido EDM en EEUU, algo que les ha permitido obtener unos cuantos inversores (fondos de capital y DJs populares como Tommy Trash han apostado fuerte) para dar el siguiente paso y ofrecer un nuevo servicio llamado Clubcast, que permite que los responsables de la programación de los clubs, en lugar de contratar a un popular DJ para actuar en persona en su club, contraten una retransmisión en directo exclusiva del DJ. 

Clubcast asegura un streaming con imagen y sonido de alta calidad “en dos direcciones”, lo cual se refiere a que el el público ve al DJ en su cabina en una pantalla gigante, mientras el DJ ve al público también en una pantalla para poder observar sus reacciones y decidir el rumbo de su sesión. Evidentemente estos streamings para clubs son muchísimo más baratos que la contratación del DJ “en persona”, lo cual permite que cualquier club pueda contar con la “presencia” (por llamarlo de alguna manera) de cualquier DJ, aunque sea un club de presupuesto modesto. Mixify no solo ofrece el streaming, se encarga de todo el proceso de contratación del DJ, promoción y producción del evento.

Si Clubcast tiene o no éxito dependerá únicamente una cosa: que guste a los clubbers.¿Convencerá a los clubbers el hecho de que no van a ver en persona a su estrella favorita? A fin de cuentas, Clubcast es similar a lo que ofrecen desde hace tiempo algunas cadenas de salas de cine para aumentar la rentabilidad de las salas, ofreciendo la retransmisión de conciertos (hasta ópera) y eventos deportivos. Si la ausencia física del DJ en la sala se refleja en entradas y consumiciones más baratas, los clubbers con menos poder adquisitivo podrían interesarse en este tipo de eventos. Por el momento el servicio sólo va a estar disponible en EEUU, principalmente en ciudades de la costa este.

Más información en la web de Clubcast.

Fuente: hispasonic

Preparación y gestión de sesiones de DJ

Planificar vs. improvisar vs. todo lo contrario

Empecemos diciendo que “el libro de los gustos está escrito en blanco”. Es decir, muchos DJs prefieren preparar con antelación su repertorio en directo y otros prefieren dejarse llevar por el feeling de la pista en todo momento. Y los hay que combinan ambos métodos.

Planificar es la estrategia que utilizan la gran mayoría de grupos musicales en directo; prever cómo funcionarán mejor qué canciones y en qué orden. Obviamente aquí hay cientos de matices, pero sólo unas cuantas claves: es una técnica que puede funcionar bien si el público conoce tu repertorio o viene entregado a verte en directo. Aplicándolo a una sesión DJ, cerrarte en banda al 100% puede generarte cierta seguridad a priori, pero el resultado en directo puede quedarse realmente flojo: raramente el público que tú visualizabas días antes a la hora de empezar estará realmente en la sala en la forma que esperabas. Salvo que seas un DJ “superestrella” y la predisposición del público sea total de principio a fin, le echen lo que le echen.

Improvisar por otra parte no significa ir con las manos vacías a ver qué pasa esa noche. En absoluto. Consiste en “conectar” con el público y para ello hay que estar preparado, a otro nivel evidentemente, como lo puede estar un músico de free-jazz con el resto de la banda. La improvisación requiere muchas horas de preparación en base a técnicas “al vuelo”, estilos, conocer tendencias, las salas donde actuamos, etc. También para preparar una sesión cerrada, es cierto, pero con un enfoque muy diferente.

Ambas estrategias tienen sus pros y sus contras, por lo que es aconsejable combinarlas: es bueno llevar una colección coherente de canciones para nuestro directo, pero siempre con la premisa de que el orden se deberá construir en directo en función de cómo “funcione” nuestra sesión. Quizás pensaste que “tu hit” entraría perfecto a las 3:00 AM porque tú visualizabas la pista llena y bailando con energía, pero resulta que ese día el climax de la sesión no llegó en ese momento ni al nivel esperado y a las 3:00 AM no queda otra que rectificar, dar un giro al recorrido de la sesión, improvisar.

“Leer la pista”

En el argot de la cabina se habla de “leer la pista” como sinónimo de predecir el comportamiento del público. Es realmente complicado si no estás en línea, en conexión permanente con el público, evidentemente. Con sus intenciones, sus deseos, sus estados de ánimo, con la actitud de los grupos de amigos, con aquellos/as que le dan al pie sutilmente cuando pones una de ese grupo… ¡llévatelos en algún momento a la pista!

A grandes rasgos, existen dos grandes enfoques de esta -llamémosla de algún modo-, habilidad social: desde la perspectiva de un DJ “sumiso” (el que se deja llevar completamente por la tipología y comportamiento del público y pincha cosas con las que ni se identifica personalmente) y desde la perspectiva de un DJ “líder” (el que es capaz de dirigir al público con su propia selección y no atiende peticiones, etc.). Cómo no, una vez más, la mezcla de ambos.

Para leer la pista es necesario mirar y analizar en tiempo real al público. No solamente centrarte en tu sesión, en la preescucha, en hacer bien la sincronización. También en cómo conseguir que bailen, que salten, que se relajen, etc. los asistentes a la sala o al evento. Como un argumento de una película. La sesión ha de tener un ritmo en si misma, contar con canciones predecibles, impredecibles, con técnicas originales, etc. Aunque la protagonista siempre será la música que suene, cada DJ tiene que aprender a comunicarse con su público, a forjar su estilo y que el público y los promotores perciban que tiene identidad propia. Hasta la sutil ecualización, el manejo del volumen y los tiempos de mezcla pueden influir en este sentido, al fin y al cabo son tus herramientas para comunicarte con ellos. Cuando termines de aprender las técnicas básicas, tu verdadero aprendizaje como DJ empezará aquí.

La sesión en directo

¿He hablado de que pinchar en directo es como contar una historia, como una película? El argumento es la clave. Así como en una película no empieza con el climax, desvela la intriga y después se va diluyendo la tensión, sino todo lo contrario, en una sesión de directo deberemos establecer entre el principio y el final una serie de “episodios” que más o menos pueden dilatarse o acortarse según el comportamiento del público. Si enfocas la sesión así, funcionará mucho mejor que ir a salto de mata. Hasta cuando hay varios DJs en el lineup, este “argumento” se tiene que negociar o en el orden de los artistas o en el tipo de sesión de cada uno. Fundamental saber esperar, pinchar en bloques es una estrategia que te permitirá realizar sesiones largas sin desgaste.

Guárdate los ases en la manga. Si tienes preparados 10 hits reconocibles por tu audiencia, no los reproduzcas todos juntos, ni al principio de tu sesión, ni siquiera para levantar un momento flojo y después del hit volver con lo anterior. El comportamiento de la sesión en si misma funciona mejor de manera escalonada que de forma radical. Tienes que “convencer” al público de que lo que suena está bien y que lo que vendrá será mucho mejor. Para ello, combina cosas conocidas, con cosas no tanto, además de lanzar algún mash-up o remix original entre medias. Pero hazlo de tal forma que, poco a poco, sin apresurarte, una canción detrás de otra hagan de la sesión un continuo atractivo. Al fin y al cabo nos estamos comunicando musicalmente con el público, hagámonos entender entonces.

Cómo hacerlo con Traktor

Sobra decir que la parte artística de las sesiones corre a cargo del DJ: la elección, el orden, cómo se mezclan los temas, etc. Pero ya sea para planificar o improvisar sesiones, organizar adecuadamente nuestra colección musical es fundamental, tanto en formato físico como en archivos informáticos. Con Traktor existen formas de hacerlo mucho más eficaces que la clásica de archivos y carpetas del sistema.

Organización básica de la colección mediante iTunes y Traktor

Puesto que Traktor no guarda archivos de canciones en sus carpetas internas, es necesario indicarle dónde están. Pero, ¿qué pasa si por error o despiste una de esas carpetas enlazadas se ha borrado, ha cambiado de lugar, o simplemente, el pendrive al que apuntaban no está conectado? Pues que Traktor mantendrá esas canciones en su colección y, si intentamos reproducirlas, nos devolverá un error porque no las habrá encontrado.

Consejo: Existe una herramienta fundamental en Preferences > File Management > “Show Consistency Check Report on Startup” que tras un pequeño rato de análisis al arrancar Traktor, nos indicará si todo está bien o por el contrario hay alguna canción que no se encuentra. Desde la misma herramienta podremos localizarla antes de empezar.

Para evitar en gran medida problemas de archivos fallidos, es interesante usar iTunes como gestor principal de la colección ya que se integra con Traktor a través del modo “iTunes”. No hará falta cerrar o utilizar otro programa que no sea Traktor para acceder a toda nuestra música y añadirla a nuestra colección de Traktor. Además de este modo evitaremos archivos duplicados en distintas carpetas, ya que podremos usar Playlists para organizar la música.

Metaetiquetas

Traktor tiene un buscador interno que funciona perfectamente siempre que las metaetiquetas de los archivos estén generadas correctamente. El nombre de la canción, el artista y el álbum (junto con la carátula) son elementos esenciales para localizar música. Difícilmente encontraremos nada si pasados unos meses tenemos cientos de canciones con el nombre “01”, “02” o equivalentes. Pararnos a revisar al menos estos datos será de gran ayuda si queremos manejar nuestra colección de forma eficaz.

Consejo: gestiona las metaetiquetas directamente en iTunes. El único dato único será el nombre de las canciones, el resto (artista, álbum, carátula, estilo, etc.) podrás cambiarlos en bloque seleccionando varios archivos a la vez o metiéndolos todos en Playlists para hacerlo al final de la selección.

Playlists

Las playlist (listas de reproducción) te ahorrarán mucho espacio en disco y por tanto dinero en comprar dispositivos de almacenamiento extra con el paso del tiempo. Al contrario que las carpetas del sistema, las playlist no contienen copias de los archivos, sino una especie de accesos directos o alias.

Podrás generarlas tanto en iTunes como en Traktor para usarlas en tus sesiones. Si las creas en iTunes, recuerda importarlas desde el nodo correspondiente como harías con las canciones.

Las playlists básicas podrían contener:

  • Lista exacta de canciones para una sesión. Incluso podemos utilizar la playlist especial Preparation de Traktor para hacerlo al vuelo durante el directo.
  • Lista por géneros musicales (rock, pop, electrónica, etc.).
  • Listas por estilos musicales (indie, dance, chill, etc.).
  • Listas por épocas (90’ s, 00’s, etc.).
  • Listas por tipos de mezcla (beatmatching, corte, mashup, etc).
  • Listas por importancia (hits, novedades, etc.).
  • Y cualquier clasificación útil para nosotros.

Tonalidad

A estas alturas es probable que todos hayamos oído hablar de “mezcla armónica”. Consiste en utilizar reglas musicales para mezclar canciones de tal forma que los arreglos de las mismas, al sonar simultáneamente, parezcan una sola. Esta técnica, sumada al beatmatching y una ecualización correcta, nos permitirán hacer mezclas increíbles.

Hasta la llegada hace pocos años de software como Mixed In Key o Rapid Evolution, nos las arreglábamos para hacerlo de oído o buscando notas con un teclado musical. Pero las versiones actuales de Traktor permiten analizar las tonalidades de las canciones. Aprender las sencillas reglas de mezcla armónica, probar mezclas y preparar algunas para nuestro directo, supondrá un salto de calidad seguro.

Emociones

Además de otros métodos de clasificación, utilizar metaetiquetas con nombres de colores (rojo, azul, verde, etc.), números o letras (A, B C, etc.), (hasta el sistema de puntuación de “estrellas” de Traktor), es perfecto para clasificar canciones por “emoción”, “mood”, “feeling”, etc. basado sobre todo en la respuesta del público y no solo en nuestra percepción particular.

Así, podríamos marcar canciones con un color o letra determinada, en una lista de no más de 5 estados de ánimo, por ejemplo: calma, indiferencia, felicidad, sorpresa, euforia. O por supuesto, los que queramos.

Pero sobre todo… escuchar música

La mezcla de todas estas técnicas harán que veamos la música desde muchos puntos de vista, mejorando sustancialmente la clasificación previa y potenciando la selección de forma precisa incluso en tiempo real. Pero adecuar nuestra colección para hacer mejores sesiones no es suficiente si no escuchamos y sentimos la música. Todas estas herramientas facilitan la labor de un DJ, pero un DJ lo es porque se nota que entiende y siente la música al punto de que sabe, dentro de su propio estilo, cómo transmitir en cada instante de la sesión el ritmo y el  sonido a la pista.

Conclusiones

Obviamente la preparación y la gestión de sesiones es en gran medida donde reside el éxito (o el fracaso) de un DJ, mucho más que en la parte técnica aunque evidentemente sea un factor crítico. Pero la técnica la podemos aprender en nuestra casa, en un curso, viendo vídeos e intentándolo una y otra vez hasta que nos salga. Sin embargo, el control de las sesiones requiere de experiencia ante el público y estar en sintonía, seguir tendencias e incluso crearlas. Olvídate de tus propias emociones por un momento e intenta captar las del público. Céntrate en qué puede pasar ahora mismo por su cabeza y analiza qué punto en común pueden tener todos ellos en este preciso instante. Reconoce los diferentes perfiles de público, anticípate. Con mucha práctica y con el tiempo comprenderás la importancia de haberlo tenido en cuenta.

Por Fiumichino y Eme DJ.  Fuente: Hispasonic

Vuelve el vinilo… espera, ¿estamos de broma?

En los últimos meses una ola de retro adoración masiva del vinilo se ha apoderado en internet de muchos foros públicos y puntos de opinión para DJs. La nostalgia ha brotado de lo más profundo de las torturadas almas de los discjockeys, y acompañada de un cierto resentimiento contra la tecnología y el intrusismo profesional, se ha plasmado en forma de palabras en las pantallas de nuestros ordenadores. Los argumentos para defender el regreso del redondo y plano aliado sonoro son tales como “por culpa del sync los que no son DJs pueden pinchar” o  “por culpa de los controladores ahora hay más DJs y cobramos menos”, aunque lo mejor es el mantra con el que todos parecen conseguir algo de paz en su espíritu: “cuando vuelva el vinilo los verdaderos DJs regresarán”. Amén. Un momento, ¿cuando vuelva el vinilo?.

Platos del presente, recuerdos del pasado

Evidentemente el regreso del vinilo como soporte musical predominante no es más que una fantasía. Incluso sigue siendo una fantasía pensar en el vinilo como formato predominante exclusivamente para DJs. Si nos resulta más placentera, a esa fantasía podemos ponerle unicornios parlantes recorriendo los pasillos de las tiendas de vinilos, y goblins de color verde esperándonos en la caja para cobrarnos en gruesas monedas de chocolate que portamos en un saquete de cuero que cuelga de nuestro cinto, mientras unas hadas revolotean a nuestro alrededor susurrandonos “¡¡Llévate otro, llévate otro!!”. Pero seguirá siendo una fantasía, sin más.

Toda fantasía de semejante calado se alimenta necesariamente de hechos reales, son imprescindibles, aunque esos hechos reales se interpretan como a cada uno mejor le vienen. Primero nos centraremos en un hecho real en el que mucha gente se ha apoyado, y es la aparición de dos nuevos modelos de plato (aunque curiosamente la gente únicamente se ha fijado en uno de ellos): los Reloop RP7000 y RP8000. El que más ha llamado la atención, y en el que más se ha centrado también el marketing, es en el modelo RP8000, principalmente por haber incorporado una hilera de botones que envían MIDI a través de un puerto USB, y por una pantallita en la que marca la posición del pitch. El plato además comparte muchísimas líneas estéticas con los legendarios Technics, y eso es algo que ha golpeado muchas cabezas: “vuelve un plato como el Technics, ¿volverán entonces los buenos tiempos del vinilo?”. Pues va a ser que no, el RP-8000 (un plato magnífico y precioso, por cierto) evidentemente puede reproducir cualquier vinilo, pero un plato así está claramente diseñado para ser empleado con vinilos timecode. La botonera MIDI que incorpora no tienen ningún sentido en un mundo de vinilos normales, y su utilidad evidente es ser empleada para cosas como marcar y saltar a hot cues, o activar y desactivar loops. Por cierto, ¿hemos dicho timecode? Los sistemas timecode, a pesar de que muchos creen que existen para que las nuevas generaciones le rindan culto al vinilo, fueron en realidad inventados para que las “viejas generaciones” pudieran pasarse al mundo digital sin tener que aprender muchas cosas nuevas, ya que podrían mantener su “clásica” forma de relacionarse con los elementos de una cabina mientras que podían emplear música en el nuevo soporte de archivo digital. Y evidentemente también los turntablistas (para mi los más beneficiados por el timecode) encontraron su santo grial: poder scratchear cualquier sonido. Otra cosa es lo que los maestros del marketing han logrado hacer creer sobre el timecode empleando sabiamente palabros tales como “auténtico”, “tacto” y “genuino”, marketing por cierto totalmente dirigido al DJ, ya que el público no toca los platos y no percibe el auténtico tacto genuino…

Me los quitan de las manos

Otro de los hechos reales de libre interpretación para justificar el regreso del vinilo, son sus ventas. Durante 2012 y 2013 hemos tenido numerosos titulares de prensa que proclamaban espectaculares aumentos en las ventas de vinilo, así como la bajada de ventas del CD. Normalmente estos titulares daban datos de diferentes países europeos y de EEUU, países en los que las ventas de vinilos estos dos últimos años han aumentado entre un 20 y un 40%, en algunos incluso más como en el Reino Unido donde han llegado a subidas del 70% en las ventas. Y sí, ciertamente un aumento de las ventas de tal magnitud en un producto de carácter cultural, es algo francamente importante. Pero seamos serios, aunque las cifras parezcan grandilocuentes, en realidad no suponen el regreso de nada. Decir que algo aumenta el 40% queda muy bien, pero ¿el 40% de cuanto?. Por poner un ejemplo, en EEUU (uno de los países que mayores ventas registra) durante 2013 el disco en vinilo más vendido ha sido Random Access Memories de Daft Punk, y han sido nada menos que… 49.000 copias. Un disco que en CD y en descarga digital allá por agosto rozaba las 700.000 copias en EEUU, en todo el año sólo ha sacado 49.000 vinilos. Y eso es el más vendido, si bajamos un poco en la tabla hasta el 5º o el 6º puesto con los discos de Mumford & Sons o Queens of the stone age, nos quedamos en cifras que no pasan de 27.000 copias en EEUU. Y por cierto, estamos hablando en todos los casos de albums, los singles en vinilo (formato empleado por el DJ generalmente) tienen unas ventas tan bajas que es imposible que entren en estos listados.

Por otra parte las ventas de CDs han bajado, una tendencia de hace ya unos cuantos años y que de manera imparable ha continuado. El CD ciertamente ha ido siendo vapuleado de manera constante por la descarga digital, aceptada ya por los consumidores como algo equivalente. También es cierto que se ha generado una tendencia entre algunos compradores de música en formato físico a sustituir la compra del CD por la compra del vinilo, aunque esto igualmente es algo que sucede únicamente con álbumes de artistas bastante populares gracias a una jugada de las discográficas en la que con la compra del vinilo se obtiene también la descarga digital, que como ya he dicho, ha sido aceptada por los consumidores como equivalente al CD, así que es interpretado como una oferta de dos por uno. Las compras de descargas digitales, por cierto, han sufrido un pequeño descalabro el último año, con una pequeña bajada de las ventas. Pero no nos engañemos, el vinilo no es el gran ganador de este pequeño descalabro, el que se ha quedado con esa facturación ha sido el streaming, nuevo formato para disfrutar de la música con un ritmo de implantación muy bueno y unas cifras que no deja de subir. Por cierto, que para DJs comienzan a aparecer servicios de streaming especializados como Pulselocker, que permite usar los temas para ser pinchados en directo, y eso es algo realmente bueno.

Sincronizando

Al margen de que haya nuevos platos y de que se vendan más vinilos, hay gente que argumenta el regreso del vinilo como una necesidad de ámbito laboral. ¿Para qué? Pues según algunos para eliminar intrusismo laboral que les obstaculiza obtener empleo. La historia ya es conocida por todos: el software ahora incorpora funciones de sincronía automática, ergo cualquiera puede cuadrar dos temas, ergo cualquiera puede ser DJ. Ejemplo: Paquirrín es DJ. Otro ejemplo: el hijo de mi vecino, de 15 años, es DJ. Paquirrín gana mucho dinero y muchos asumen que ese dinero lo debería ganar un “verdadero DJ”. El hijo de mi vecino pincha gratis, y eso revienta el mercado, y por tanto hace que le baje el sueldo al “verdadero DJ”. Si volviera el vinilo, como esa gente no sabe usarlo, volvería el momento del “verdadero DJ”. La tecnología actual ha quitado al “verdadero DJ” de las cabinas.

Lo lamentable de todo este razonamiento (fruto del locus de control externo, luego explicaré esto) es que quienes lo llevan a cabo de una manera tan simplista lo primero que hacen es desprestigiarse a ellos mismos, ya que reducen la importancia de su trabajo al mero hecho de ser capaz de sincronizar dos canciones, algo por lo que algunos creen que deberían cobrar como un ingeniero, pero sin pisar una universidad. Lo que da valor (o caché) a un DJ no es saber acompasar dos canciones, es su poder de convocatoria, y tras eso, su capacidad para mantener el local lleno. Es el público que convoca lo que hace ganar dinero al promotor que contrata al DJ, ya sea porque el público paga entradas o porque paga copas. Si Paquirrín tiene poder de convocatoria y es capaz de mantener a la gente en la pista (lo haga como lo haga), tendrá trabajo como DJ, y eso no tiene nada que ver con pinchar con vinilo, absolutamente nada. Si un garito se llena de gente igualmente las noches que pincha un joven novato que lo hace gratis y las noches que pincha un señor que cobra 100€, seguramente quiere decir que el poder de convocatoria en ese garito en gran medida no depende del DJ, está seguramente relacionado con la ubicación del garito, el precio de las copas, el buen trabajo de los camareros o cualquier otro factor, así que aunque en ese garito pongan un par de platos y sea obligatorio usarlos, las cosas no van a cambiar. Y evidentemente el empresario elegirá la opción más barata en cuanto al DJ se refiere.

Lo cierto es que antes, lo de acompasar dos canciones, efectivamente lo podían hacer pocas personas, pero no porque sea difícil, si no más bien porque pocos podían permitirse unos platos, un mixer y una buena colección de vinilos. La tecnología actual le ha dado la vuelta a eso, ahora empleando algo que todos tenemos en casa, un ordenador, cualquiera puede probar a ser un selector musical y decidir si es algo que no quiere volver a hacer o es algo a lo que le gustaría dedicarse. Esto en realidad es algo muy bueno, porque quien sabe la cantidad de grandes DJs que nos hemos podido perder porque no han tenido acceso a la tecnología necesaria para pinchar. La gente alude a una saturación del mercado, pero en realidad no es algo muy diferente a cualquier otra profesión en la actualidad, y si no que se lo digan a los informáticos o a los arquitectos españoles. Hay que ser muy competitivo y flexible. Quizá los DJs veteranos son los que más se quejan de de esa saturación del mercado, pero es normal que se quejen, muchos antes no tenían competencia y ahora que la tienen la situación les supera. Un poco al respecto de esto, el genial humorista y discjockey Miquel Serrano (popular por algunos videos de parodias) publicó un video en el que reflexionaba sobre lo que debe cobrar un DJ, y llegaba a la conclusión de que si un DJ, especialmente uno veterano, no está ganando un buen sueldo, el único culpable es él mismo por no saber ofrecer un producto por el que los demás estén dispuestos a pagarle ese sueldo. Os lo aconsejo encarecidamente:

En el video Miquel Serrano muestra lo que en psicología se conoce como locus de control interno (ya dije antes que lo explicaría), es decir, reconoce que lo que le sucede es fruto únicamente de sus propios actos y decisiones, y se da cuenta de que si quiere cambiar eso, será él mismo quien tenga que hacer algo al respecto. Locus de control externo sería atribuir la responsabilidad de lo que a uno le sucede o de su conducta, a lo que otros hacen o a hechos que no puede controlar, lo que vendría a ser algo como “no tengo trabajo porque los DJs que usan autosync me lo quitan”.”Si volviera el vinilo yo volvería a tener trabajo”, sería otro ejemplo de locus de control externo, ya que atribuye su cambio de situación laboral a algo que no controla. Pero no nos desviemos con la psicología, que no me veo atendiendo un consultorio online para DJs traumatizados por el avance de la tecnología.

En realidad a nadie le viene bien

¿Y qué tiene que decir la industria discográfica de todo esto? A la industria discográfica le vendría fatal tener que volver a comercializar vinilos de manera masiva, así de simple. Los vinilos son más caros de fabricar que los CDs, y su distribución es también más costosa ya que pesan y ocupan más espacio que los CDs. Por tanto el beneficio neto que dejan es más bajo que un CD. Si la comparación la realizamos con la venta de una descarga digital en iTunes, la diferencia de beneficio neto es ya abismal, puesto que en la descarga no hay costes de fabricación. No diría toda la verdad si me callara el hecho de que en la industria actual, desde la llegada de la descarga digital lo que no se invierte en fabricar formato físico se invierte en promoción, pero puestos a decidir donde se gasta uno el dinero, gastarlo en promoción es preferible para las discográficas por varios motivos: no es un proceso industrial que haya que mantener bajo control, es algo que se puede modificar sobre la marcha, siempre repercute positivamente sobre la imagen del artista independientemente de las ventas y si las cosas salen mal no te quedas con un montón de discos en un almacén con los que no sabes que hacer.

Y muchos se preguntarán, ¿y si el vinilo le viene tan mal a las discográficas por qué lo siguen vendiendo? Para las grandes discográficas vender vinilo es actualmente algo que no va mucho más allá de lo promocional, así que se toma como algo que sirve para reforzar el vínculo entre el hardcore fan al que le gusta el coleccionismo y el artista, en algunas ocasiones es el propio artista el que demanda a la discográfica (alguno incluso por contrato) que haya una tirada en vinilo sabedor de que sus fans más acérrimos seguramente lo comprarán y conservarán con cariño. El beneficio neto que les deja el vinilo a las discográficas no es especialmente significativo comparado con lo que obtienen por ventas de CD o de descargas digitales, o por lo que pueden obtener de derechos por vídeo o audio en streaming o broadcasting. En EEUU, las ventas de vinilos durante el último año únicamente supusieron un 2% del total. Por poner un ejemplo, los videos de las canciones Locked out of heaven y Treasure de Bruno Mars tienen juntos más de 310 millones de reproducciones en Youtube, probablemente los videos han generado más dinero a través de la monetización por publicidad que todas las ventas en vinilo de este artista, y eso que su último disco ha estado entre los más vendidos de 2013. Y sí, antes de que nadie lo diga, ya se que producir los vídeos cuesta dinero, con lo que lo que se recupera por internet no es realmente beneficio, pero sirve para amortiguar muchísimo su gasto en caso de que tengan un éxito masivo, y eso es algo con lo que antes no se contaba.

Las discográficas pequeñas e independientes sí ven un poco más interesantes los beneficios que puedan obtener comercializando vinilos, aunque al manejar presupuestos más bajos corren muchísimos más riesgos que las grandes con cada disco que lanzan. Un lanzamiento que no sale bien y que te deja los discos en el almacén te puede destruir los beneficios de los dos últimos lanzamientos que salieron bien. Lo más interesante al respecto de las discográficas pequeñas y el vinilo lo dijo ya Richie Hawtin hace unos años: “If you want to make money, don’t sell vinyl.” Por otra parte, en el hipotético caso de que el vinilo de manera mágica volviera a ser el formato predominante, habría que pedir algo más de magia para que reaparecieran de la nada las fábricas necesarias para abastecer la demanda. Con las fábricas actuales sería imposible sacar adelante una producción de vinilo que fuera equivalente a la actual de CD por poner un ejemplo. O eso, o a el tiempo que tarda un artista en componer y producir un disco habría que añadir una larga lista de espera en las actuales fábricas de discos.

Muchos DJs se olvidan de lo que supone volver a comprar vinilos. Supone pagar 6€ por lo menos por cada disco, y el disco te lo compras entero, incluyendo los remixes que no te gustan y que no vas a pinchar jamás. Como por cada canción que necesites pagarás todo el disco, disponer de canciones para llenar toda la actuación va a resultar más caro, y por lo tanto como DJ se va a ganar menos. Porque cobrar, se va a seguir cobrando lo mismo, los salarios no van a subir porque la gente vaya a pinchar con vinilos, no hay ningún motivo objetivo para que eso suceda. Y si quieres trabajar bien, seguramente te va a tocar llevar de casa tus propias cápsulas para los platos, porque seguramente las del garito al que vayas estarán con las agujas bien gastadas y con una buena capa de porquería, si muchos dueños ni reparan los canales averiados de las mesas de mezclas mucho menos van a reemplazar las agujas de los platos. Evidentemente al cambiar las cápsulas tendrás que calibrar el brazo del plato antes de ponerte a pinchar… Por supuesto no esperes que mágicamente las cabinas de salas y festivales mejoren y la monitorización no produzca acoples con las cápsulas, o que las vibraciones o la falta de estabilidad no hagan saltar el brazo del plato. Por cierto, ya sabes que si luego las cosas suenan mal será culpa del DJ sí o sí.

¿Desaparecerían los famosos convertidos a DJs si volviera mágicamente el vinilo? No. Desde luego que no. Es algo que por el momento está implantado y aceptado por un determinado público (que os recuerdo, es quien manda porque es quien paga), así que la cosa continuaría. Tendrían una primera opción, que sería aprender a pinchar con vinilo, para lo que os recuerdo que no es necesario tener un doctorado. Y como segunda opción podrían recurrir a algunos trucos: llevar la sesión preparada con el orden de las canciones y lo que tienen que corregir el pitch en cada una, o incluso llevar vinilos especialmente hechos para ellos con todas las canciones al mismo tempo, algo que sale por unos 50€ el vinilo y que con lo que cobran se pueden permitir perfectamente. Los famosos que pinchan solo desaparecerán cuando no tengan público, así que, cuando alguien les quite el público ofreciendo algo que guste más, se marcharán para no volver.

¿Desaparecerían los que pinchan gratis si volviera el vinilo? No. Me atrevería a decir que siempre ha habido gente que pincha gratis, lo que pasa es que ahora ningún veterano quiere reconocerlo o recordarlo. Efectivamente ahora hay más DJs que pinchan gratis, pero también hay más DJs que buscan pinchar cobrando, porque en general hay más DJs. Si los que cobran quieren que no haya gente que pinche gratis que muevan el culo y generen algo de asociacionismo con el fin de lograr la regulación laboral que crean necesaria, pero que dejen de lamentarse y echarle la culpa a la tecnología.

Entended bien las cosas

Muchos podrán pensar que por mis palabras estoy en contra del vinilo. Nada más alejado de la realidad. No estoy en contra de nada ni de nadie. Estoy a favor del avance de la tecnología, que es algo muy distinto, y eso no supone estar en contra de lo que no supongan avances.

Las maravillosas sensaciones que tuve las primeras veces que logré acompasar dos vinilos, no creo que se repitan nunca, y permanecerán en mi memoria para siempre, al igual que permanecerán en la memoria de otros muchos. Mis dos platos siempre estarán montados en mi casa, para seguir escuchando bastante música que tengo en mi colección de vinilos, y a la que añado cada cierto tiempo alguna joya que compro y guardo con cariño y respeto. También seguirá habiendo muchos DJs que continuarán realizando un trabajo excelente empleando un par de platos y un simple mixer, y espero que puedan seguir haciéndolo muchos años, se merecen el respeto de mucha gente y se han ganado un hueco gracias a que han sabido convencer con su arte a un público muy selecto. Pero el plato ya no es la tendencia que estará en las cabinas. Si los nuevos DJs quieren un oficio con futuro, deben emplear herramientas del presente e ir adaptándose a las que vayan surgiendo con el paso del tiempo. El vinilo fue el mejor soporte para reproducir y manipular la música en tiempo real, y por eso fue tan usado durante tantísimos años. Pero ya no lo es.

Fuente: hispasonic

por:  Teo Tormo