La Dj Session del mes (Mayo)


Tracklist

Duración: 00:59:56

  1. Chromatics: “Kill For Love (Kraak & Smaak bootleg remix)”
  2. Spiller: “Urastar feat. Nina Miranda (Bottin dub)”
  3. Moonlight Matters: “Come For Me (Punks Jump Up Freestyle mix)”
  4. Moon Duo: “Trails (White Rainbow remix)”
  5. The Flirts: “Passion (La Royale edit)”
  6. Rory Phillips: “Tunnel Vision”
  7. Lindstrom & Todd Terje: “Lanzarote (DiskJokke remix)”
  8. DC Salas: “Never Enough (Abstraxion Peruvian Shaman remix)”
  9. Leroy Hanghofer: “Pin (Jacques Lucont remix)”
  10. Undercover Of The Dub (Tema Blanco edit)
  11. Alex Metric: “Rave Weapon (Aeroplane Droid mix)”
  12. Jesse Oliver: “Nicodemus”
  13. Martin Brodin: “Vicious Games”
  14. Rebolledo: “Canivalon”
  15. Dust: “Past Future (Tema Blanco extended edit)”
  16. Sky Ferreira feat. Blood Orange: “Everything Is Embarrassing”
*Descarga el mix aquí
Abel Suárez no es un DJ de póster. Es un DJ de fondo: trabajador, constante, experimentado y enciclopédico. No lleva gorras de baseball de lado, no le cuelgan piercings de los pezones, no luce triángulos esotéricos tatuados en el cuello. Sabréis quién es por su barba, gafas Tom Ford, tejanos, zapatillas exquisitas y alguna prenda Lacoste Live! en el torso. Pero lo más llamativo de DJ Coco es, ante todo, su sonido, sus sesiones incendiarias llenas de himnos y hits de culto. Personalidad. Oficio. Noche bien aprovechada, oigan. Y es que resulta difícil encontrar en España un DJ que combine rock, pop y electrónica con un estilo tan particular e intransferible. Único en su especie es quedarse corto y los hardcore fans del Primavera Sound, los que aguantan fieros hasta las 6 de la mañana del último día para descantillarse con su sesión de clausura, saben –sabemos– lo mucho que vale y lo mucho que se le aprecia en su ciudad. Qué puedo decir, Coco nunca me ha decepcionado. De hecho, me ha proporcionado las mejores fiestas que recuerdo, ha conseguido hacer buenas las drogas malas que me vendía mi camello y, cual flautista de Hamelín, ha puesto en vereda con su música a los elementos más punks y a los fiesteros más incontrolables de la escena barcelonesa. Mérito a raudales.Coco lleva encerrado en una cabina desde principios de los 90 –sus sesiones pop para el mitiquísimo Toque BCN todavía son recordadas– y lleva vinculado al prestigioso club Nitsa desde sus orígenes, dejando huella en la noche barcelonesa con su maleta cada maldito fin de semana desde hace mucho, mucho tiempo. Reconocido en sus comienzos como un DJ de pop indie al uso, con el paso tiempo el barcelonés ha ido sofisticando su paleta de sonidos al ritmo exponencial al que ha incrementado su caché y radio de influencia. El Coco actual es un DJ muchísimo más completo, que ha inoculado aires electrónicos a sus sesiones y ha aportado así un plus bailable a su característico filo pop/rock. Mash-ups, edits, chispazos de música disco, hip hop, toques house, electro pop, punk, no hay límites mientras el paladar le dé el visto bueno y en ningún momento pierda la actitud que siempre le ha caracterizado, mucho más cercana a Lemmy que a Manic Street Preachers, no sé si me explico… Tonterías, las justas.Provisto de un olfato casi perruno para descubrir grupos que luego lo petan de verdad y una colección de vinilos que hace de cada mudanza un calvario, Coco consiguió imponer su ley en la sala de culto Picnic, un rincón oscuro e irrepetible perteneciente el club Nitsa que se convirtió, a pesar de su pequeñez y carácter underground, en un punto de referencia para la comunidad indie de Barcelona. Periodistas, músicos, ilustradores, promotores, todo Dios se daba cita en aquella sala de bolsillo para escuchar los primeros singles de The Strokes o LCD Soundystem cortesía del jukebox de Coco. Allí, y también en la pista principal del Nitsa, donde fue residente una temporada, se forjó la auténtica reputación de este DJ, y el público barcelonés le siguió ciegamente en su siguiente empresa: llevar las riendas como DJ residente y programador de La [2], un club con todas las de la Ley perteneciente a Nitsa, dedicado al rock, con un equipo de sonido a prueba de pepitillas, una programación de conciertos exquisita, y lo más importante: con el cavernoso espíritu de la sala Picnic intacto en la atmósfera.
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En el 2013, Coco parece vivir un momento dulce a todos los niveles. Ahora es un DJ que puede decantarse por la música disco de vanguardia y las mutaciones bailables en formato edit en sus sesiones más electrónicas, las que hace en las fiestas Somoslas, por ejemplo, o que puede volver a sus orígenes y ametrallar a la parroquia con hits de pop, rock’n’roll, rap de los 80, punk e incluso hard rock a cara de perro hasta que pete el mundo. Y ahí no se ha quedado, Coco también ha enriquecido su universo con un listado breve pero intenso de remezclas y fabricando edits memorables junto a Marc Piñol en el muy recomendable proyecto Tema Blanco –nombre de grupo del año, lo sé–. También se ha dejado seducir por las posibilidades de las nuevas tecnologías, para engrandecer sus sets y darles formas mucho más pulidas y ajustadas a las necesidades de cada pista de baile. Por todo esto, no es de extrañar que de un tiempo a esta parte, Coco haya viajado a Helsinki o Los Ángeles a pinchar, haya estado en festivales como el ATP, haya dejado huella en los principales clubs de la geografía española y haya expandido sus movimientos más allá de los límites de su ciudad.En este trabajo para PlayGround, el barcelonés nos ha dejado un set impecable en el que nos muestra su lado más electrónico y lo mucho que le gusta experimentar con las bases de música disco para llevar las melodías pop a otro nivel. Mezclado con precisión, dotado de gran coherencia, con algún edit de la casa escondido, bailable a rabiar y trufado de momentos pop, este mix es un fiel reflejo del Coco más intrépido. El más guerrero, lo veréis el último día del PS, a eso de las 4 y media de la madrugada, en un escenario Ray Ban que palpitará a su ritmo. Los que han vivido, mejor dicho, sobrevivido a estas sesiones de clausura saben que la fiesta alcanza límites de locura difícilmente soportables para reclutas patosos: son montañas rusas de locura y celebración en las que Coco hace estallar una banda sonora imposible de hits que no da tregua ni a los mosquitos. ¿Has utilizado el mapa como rulo y no encuentras el escenario? No hay problema, sigue al tumulto y encontrarás a Coco, porque la gente lo intuye, lo huele y sigue el camino casi por inercia cada maldito año. Porque la gente lo sabe: si no has estado en su sesión, no has estado en el Primavera.
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